Mente o corazon

Los dos unidos. Corazon con mente.

Voy a narrar una historia que "me tiene" en este tiempo, cronos.

Hace un par de meses me encontré en la calle a un gato macho castrado y con el pelo recien rasurado, estaba muy triste y pedía ayuda, se sentia solo y perdido.
Lo lleve a casa y como en casa hay viviendo conmigo otras dos gatitas, decidimos que una amiga se lo llevara a la suya.
El gato estaba muy triste y no cesaba de llorar y buscar la calle, sus maullidos de lamento y desazón que comenzaban bien temprano de madrugada hasta bien caída la noche, y hasta llego a auto lesionarse intentando abrir puertas y ventanas. La situación empezó a ser insostenible, pues apenas descansaban por la ansiedad que generaba la situación. Esta amiga llego un momento en que ya no pudo mas y nos pidió ayuda y le dije que me lo trajera a casa, pues ellas después de una semana de tormento necesitaban descansar.

Mientras tanto iniciamos una búsqueda activa con carteles y preguntando por los veterinarios, buscando a su dueño, con la suerte de encontrarlos, pero la historia pintaba mal.

Su nombre es Paquito y es un gato callejero de 14 años de edad, (que es como si tuviera 80 años nuestros) ,con la suerte de que tenia el apoyo de una familia que le ponía de comer y lo acogía en el garaje en días de mucho frió, y así es como transcurrió toda su.vida, entraba y salia de la casa, aunque estaba mas fuera que dentro.
El como gato independiente, callejero, acostumbrado a bagabundear, conocido y querido por todo el barrio hizo su vida feliz y tranquilo gracias a la castración que ayuda a un gato a ser menos violento por no entrar en el celo de la reproduccion.
La vida le dio un revés cuando esta familia se mudo a un pueblo vecino y a un piso.                  Paquito fue abandonado, no sin el dolor por parte de los que lo acogieron, que le tenia un gran cariño, sino, porque no se adapto a su nueva situación o mas bien no se pudo dar tal adaptación por ser en un edificio el nuevo hogar.
Entonces fue cuando lo encontré, en un estado de crisis, por el brutal cambio sucedido en su vida.
Le tuvo que decir adiós a su pequeña seguridad, sus vecinos, todos los niños que lo conocían, sus calles y todo lo conocido por el hasta entonces.

Cuando llego de nuevo a mi casa, Paquito estaba muy depresivo, apenas comia y empece a bajarlo a la calle. Lo primero que hizo fue dar una vuelta a toda la manzana para reconocer el territorio donde se encontraba, algo innato para su sobrevivencia, luego nos sentamos juntos y al rato volvimos a casa.
Así empezó nuestra rutina, Paquito tenia las necesidades de un perro e incluso como ellos hace sus necesidades en la calle.
Al principio queria estar solo, eligió la habitación deshabitada y allí hizo su campamento. De vez en cuando lloraba pero al darse cuenta de que tenia semilibertad, poco a poco fue adaptándose y cada vez se relacionaba mas con nosotras, hasta que una noche me desperté y estaba cobijado a mi ladito.
La rehabilitación de Paquito estaba a empezando a dar sus frutos, empezando a comer y a engordar, pues se quedo bastante debilucho.

En ese tiempo paso algo importante, a Paquito le había salido una adoptante en Alemania.
No me gustaba mucho la idea de enviarlo tan lejos y a un país con un clima e idioma tan distinto al suyo natal y comencé a reconsiderarlo con tranquilidad, pero la protectora se comprometió con su adoptante desde el primer día.
Pasado un tiempo le dije a la protectora que no quería hacer pasar a Paquito por lo mismo y someterlo a un viaje tan largo y estresante para un gato, porque son animales muy sensibles, les cuesta mucho adaptarse a nuevas circunstancias, a los cambios y en este caso con mucha mas razón.
La protectora me dijo que no me podía echar a atrás, así es que seguimos con el nuevo plan de vida para el.

A todo esto ya lleva un mes y medio en mi casa, el que el cree su nuevo hogar.

El viaje esta programado para finales de agosto y hace como poco mas de una semana le pregunte a la protectora que día venían a por el y me contestaron que 10 días antes de su viaje en avión a Alemania. Entonces pregunte que donde iba a estar el tiempo restante y me dijeron que lo llevaban a una casa de acogida en Barcelona durante los 9 días antes de su definitivo traslado.
Esto no me gusto nada y le dije que eso no podía ser, porque Paquito había pasado mucho y no estaba bien hacerlo pasar por lo mismo tras su abandono.
Otra vez en un ambiente desconocido.

La protectora me dice que allí lo van a bajar a la calle, pero eso para mi no esta del todo claro, pues es muy arriesgado hacer eso con un gato al que ni siquiera conoces.
Me dicen que no preocupe y que piense en positivo, que va a estar muy bien y que no va a pasarle nada, asegurándome con una descarada certeza.

Le comento una y otra vez por lo que acababa de pasar Paco y lo mucho que me ha costado que se recuperara, pero eso no parece tener relevancia ninguna y que es un gato senior de 14 años tampoco.
Lo único que le preocupaba a la chica que organizaba el viaje era su esfuerzo, su tiempo y el dinero invertido.

Hoy le he dicho que Paco a Barcelona no va durante 9 días, que se organice como sea y que piense en su salud y su bienestar que parecen preocuparle bien poco.

Me ha acusado de negativa e irracional, puede que tenga razón, pero le hago mas caso a lo que me susurra mi corazón.




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